psicoanálisis con niños

EXPERIENCIA DEL TALLER DE PÚBERES Y ADOLESCENTES AUTISTAS por Roberto Galván y Claudia Pérez

Posted on

Edit-7932Muy buenas noches, antes de comenzar con la exposición queremos agradecer a Elida Ganoza, directora de la Nueva Escuela Lacaniana de Lima y Coordinadora del Grupo de Investigación de Psicoanálisis y autismo Lima; por la invitación a presentar la experiencia, que a lo largo de este año nos ha llevado a trabajar con cinco púberes y adolescentes autistas en el espacio que logramos armar con el Grupo de Investigación.

Ahora, nos gustaría contarles, a modo de breve reseña, cómo surge este espacio y cuáles son las preguntas que lo animan. Este espacio, nuevo para nosotros, aparece en un contexto muy específico. Es en abril de este año, en el marco de la celebración mundial del autismo, que, en el grupo de Investigación de Psicoanálisis y Autismo  organizamos una serie de presentaciones sobre adolescencia y autismo. En esas reuniones, seguimos las experiencias de Sam Gardner, protagonista de la serie Atypical, para que junto con quienes nos acompañaron durante nuestras conversaciones, fuéramos tratando de desenmarañar la singularidad y las formas en que un adolescente autista va sorteando su relación con los otros, con la escuela, los conflictos, el amor, la sexualidad, etc.

Estos encuentros tuvieron un doble efecto: Por un lado, el de retornarnos la pregunta sobre qué es lo que pasa con los autistas después de la infancia y, por el otro, por parte de los mismos adolescentes y sus padres, sobre el ¿qué-hacer del autismo en la adolescencia?

Logo grupo AutismoEl discurso de los expositores allí vertido hizo eco de un imposible de transmitir de los adolescentes, haciendo de puente entre ellos y el discurso de sus madres, aunque no sólo de ellas. Los adolescentes nos hablaron de sus gustos, sus aficiones, y la tensión que entre ellos y la familia, que buscaba en algunas oportunidades retirarle sus objetos, con la finalidad de conducirlos a la normalidad. La idea de crear el espacio surge de la conversación como equipo de estos decires, de su importancia y de la dimensión del malestar para estos adolescentes, frente a la cual propusimos un espacio para alojar esta palabra por la vía de la recreación.

 

La resonancia de nuestras preguntas, puso en evidencia la ausencia de un lugar que aloje los modos diversos que tienen las personas con un funcionamiento autista de experimentar la llegada de la pubertad y la adolescencia.

Este espacio, llevado sábado a sábado, apostó por generar un encuentro entre púberes y adolescentes, distintos unos a otros, pero identificados por el diagnóstico de autismo y específicamente asperger.

Lacan planteó que el sujeto autista es, en primer lugar y a pesar de lo que generalmente se piensa, un sujeto que tiene algo que decir. Es un sujeto que vive y se debate en un mundo de lenguaje que le resulta tan inhóspito como, a veces, indiferente. Un mundo con sus leyes propias, leyes que debemos ir aprendiendo a descifrar en cada caso.

En este sentido, en el taller se ha buscado darle a cada sujeto un lugar de excepción, cada uno es diferente, cada uno tiene un funcionamiento único y singular. Cada cual tiene sus maneras de afrontar los impases inherentes o contingentes de la vida, ésta es la premisa que nos orientó en la realización del taller.

Reconociendo el modo singular del sujeto para hacer lazo con el Otro, con sus condiciones de estar en el mundo, en el taller se intenta no ir en contra de estas formas, buscando no forzar sus propias maneras establecer la relación. Esto implica que, en ciertos momentos de apartamiento de los sujetos de las actividades del taller, alojamos con paciencia su distancia. En otros momentos, planteamos una invitación de manera indirecta, o cargada de humor. Nuestra apuesta fue construir un espacio que albergue a cada joven, respete sus opiniones, gustos y manifestaciones de estado de ánimo, un lugar donde podían reír, jugar a las cartas, otros juegos de salón, bromear, molestarse entre ellos, enfadarse frustrarse, excluir al otro de sus intereses, así como servir el refrigerio entre varios, untar manjarblanco en masa de alfajores, untar galletas con queso y mermelada para luego compartirlas y comérselas, para luego limpiar y ordenar el espacio usado.

Logo Observatorio FAPOLEste alojar el impase ha sido el signo distintivo de nuestro espacio. Lejos de impedir el próximo encuentro, el impasse lo precipitaba, y les permitió apropiarse del mismo, aceptando en la rutina un lugar para la contingencia.

El taller no es un espacio de consulta ni de análisis, sin embargo la pregunta por el deseo de los que conducen el espacio no sólo estuvo de entrada, sino que las vueltas en torno a la misma han sido fecundas para instalar los modos de abordaje tanto de las actividades como del respeto que se busca tener con cada participante adolescente del espacio.  La posición que hemos asumido al conducir el espacio del taller y nuestro modo de proceder,  nos ha parecido importante mantenerlos a distancia de la posición del educador, ya que pensamos de acuerdo con lo que afirma el psicoanalista Jean Claude Maleval, en su libro “El autista y su voz”, que la tendencia espontánea del educador es mantener un deseo de ser una figura siempre presente, que sabe con anterioridad lo que el adolescente necesita y cuyo saber promueve el bien del sujeto, un bien que el educador considera sin tener en cuenta lo que el sujeto implicado, desea. Este saber del educador se rige por las etapas del desarrollo que se esperan en un adolescente, un saber orientado hacia la normalidad, donde lo que se tiene que tener en cuenta es el ajuste a la norma social, educativa, familiar desde lo ideal, sin tener en cuenta el tiempo lógico y el funcionamiento subjetivo singular de los sujetos.

Al dirigir el taller, han existido momentos donde lo imprevisto nos ha tomado sin estar advertidos, sin embargo las conversaciones programadas que sobre el taller entre los integrantes del  Grupo de Investigación llevábamos a cabo, nos permitió preservar una orientación en este tipo de circunstancias.

Una sorpresa grande para nosotros es el lugar que los participantes daban al espacio del taller. Fue el caso de dos hermanos, de 12 y 13 años aproximadamente, los cuales al viajar al interior de nuestro país, buscaron estar presentes en el espacio, compartiendo con aquellos que estaban en Lima, llamándolos por teléfono.

El nombrar, por ejemplo, el espacio como “el taller de terapia” según uno de nuestros participantes de casi 18 años, universitario, que le cuesta hacer amigos, nos muestra el lugar privilegiado que el sujeto da al espacio. Él no se pierde ningún sábado el taller, existen actividades como los paseos que no le gustan, lo que lo puede llevar a fastidiarse y expresar su malestar. Sin embargo, al pasarlo por la palabra logra encontrar un modo de incluirse. Pese a esto, el sujeto no deja de darle un lugar importante al espacio, repercutiendo en su deseo de hacer lazo, al punto de preguntarnos “¿qué se hará el próximo año en el taller?”.

Y antes de finalizar esta presentación quisiéramos mencionar tres actividades que han sido relevantes para los jóvenes y para nosotros. Una es la salida conjunta  al restaurante Comixs, donde pasamos un momento muy divertido. También los adolescentes pusieron el cuerpo en movimiento en unos paseos al parque, en los cuales realizaron juegos al aire libre. Por último, pudimos contar con un maestro de yoga, que dio dos clases de yoga, que a pesar de los pronósticos resultó ser una experiencia que los adolescentes no olvidarán, ni olvidaremos tampoco nosotros.

La apuesta en acto, en el taller, del desafío que implica el encuentro con el autismo donde no existen guías, manuales o recetas infalibles a la hora de albergar esos intentos de lazo social con el otro, que debemos escuchar y aprender a leer, para acompañar en la tentativa de solución que el sujeto autista va encontrando para estar en el mundo.

Anuncios

ALGUNAS EXPERIENCIAS EN EL GRUPO DE MADRES CON HIJOS PÚBERES Y ADOLESCENTES AUTISTAS por Pilar Cerna y Nayrovi Vásquez

Posted on

 

Edit-7934“¡Un niño me ha preguntado mi nombre, mamá,

y me ha contado que él también juega!”

Ricardo, asperger de 13 años, integrante del taller

 

 

 Autoras: Pilar Cerna, Nayrovi Vásquez

Logo Observatorio FAPOLSimultáneamente al Taller de púberes y adolescentes, surgió la oportunidad de trabajar con las madres que venían trayendo a sus hijos al Taller, invitándolas a conversar en grupo, dinámica que les ha permitido un intercambio de experiencias, y, de entrada, la conexión y lazo entre ellas. Desde los primeros encuentros con las madres de estos jóvenes, se acoge: la preocupación por ellos, que socialicen por su dificultad de hacer lazo, de sus luchas agotadoras en la escuela para que los acepten y no los rechacen, de sus frustraciones en lo cotidiano, de sus miedos sobre qué futuro les aguarda, de las posibles causas de su autismo, de lo que pudieron hacer y no hicieron, de lo que les falta por hacer, conocer, afrontar. Incluso de sentimientos de culpa o vergüenza por no saber cómo responder ante las acciones de estos chicos confrontadas ante la mirada de los otros.

Se les orienta para dar paso a revisar la sintomatología que traen de ellos, y que hay más que hacer desde la singularidad de estos jóvenes, que desde su dificultad. Se interviene con estas madres en su posición de espera – activa de que algo más surja en ellos. Surge luego la necesidad de una intervención puntual con cada una de las madres, que posibilite la interrogación por la posición que ocupan estos jóvenes en la estructura discursiva de los padres. ¿Qué representan estos chicos para ellos, para cada uno de los padres?  Se le brinda, además, un acercamiento del autismo desde el psicoanálisis, que les permite ir conociendo ciertas condiciones de sus hijos en relación con los objetos, con el lenguaje, con los otros, que les aporte más seguridad para actuar.

Como efecto, estas madres han encontrado un espacio donde entre ellas se producen intercambios, donde la preocupación primera de la socialización de sus hijos es sobrepasada por la sorpresa, sorpresa de percibir que sus hijos están posicionándose en sus elecciones, como el deseo de asistir al Taller, y el descubrir que son escuchadas, que pueden compartir experiencias que eran vividas en soledad, reírse de sus impases, que se vuelven más tolerables, y de continuar…

Que ellas sigan trayendo a sus hijos al Taller por espacio de 8 meses, no es sólo una respuesta por sentirse acogidas, sino es el efecto de asumir la singularidad de sus hijos. Inicialmente nos hemos servido del instrumento de entrevistas preliminares para tener una mejor aproximación al grupo de madres, también de películas, como “El mundo de Theo”, que nos ha permitido estructurar temas a partir del diálogo que se va generando entre ellas y con nosotros, durante tres sábados consecutivos al mes, aplicándolo en cómo escuchar a sus hijos, para lo cual nos servimos también de algunos testimonios de madres de otras instituciones.

El cuerpo, la pubertad y lo social

Logo grupo AutismoEn las últimas reuniones ha surgido la conversación en torno a la temática del cuerpo, que las madres han vinculado con lo social, se han centrado en el cuerpo de la higiene, el cuerpo de la imagen y el cuerpo de los cambios corporales, con la experiencia de nuevas sensaciones y su relación con el pudor, con el tacto, con la mirada, lo cual es una manera de aceptar en sus hijos sus cambios e intereses sexuados ante el advenimiento de la adolescencia. Testimonian las madres que la relación de sus hijos con su cuerpo no es tan evidente, ni natural. B nos manifiesta en la última reunión “hay un tema que todavía queda pendiente y es la sexualidad, ella señala que antes “le dio roche” enterarse, pero ahora se hace necesario, pues los púberes entraron a la adolescencia. B es una madre que tiene dos hijos asperger de 12 y 13 años en el taller, y advierte en ellos, la irrupción de la adolescencia.  El tema del cuerpo en sus hijos adolescentes, así como la relación, que algunas de las madres establecieron con ellos, es ahora puesta en cuestión buscando una nueva salida, que requerirá de un espacio de elaboración futuro, personal y grupal dentro de lo posible.

Aquí las madres tuvieron un espacio para discutir aquello que en un principio pudo ser un punto de dificultad, esperamos con paciencia a que ellas tramitaran algún acontecimiento de su hijo y lo pongan en palabras. Finalizando, podemos afirmar que el grupo ha sido un lugar de invención, de descubrimiento, de hallazgos, que les ha generado cierta flexibilidad hacia el acompañamiento cotidiano de sus hijos. Las madres agradecen este espacio, porque se sienten acogidas y señalaron que este “espacio les está permitiendo el intercambio” entre ellas, aquí van inventando una manera para vincularse con sus hijos bajo nuestra orientación.

Lo que las madres opinan y sugieren

Aquí tres extractos de viñetas de una evaluación final con las madres, a modo de confrontar el trabajo realizado, que nos permite sostener lo valioso que resulta apostar por el trabajo de proyección a la ciudad y que nos mantiene el deseo despierto y vivo.

B, nos dice: “Estos meses en que mis hijos M y R estuvieron en el taller…he notado grandes avances…siento que no sólo hubo apoyo para ellos, sino también para mí. Como madre busco darles lo mejor…dentro de mis posibilidades y asistir a las reuniones cada semana ha resultado muy beneficioso para los tres…M tenía un tema con ser aceptado en grupo, con tener amigos. Para él, saberse escuchado y que lo entiendan era vital. Por más que traté de que mi hijo congeniase con otros niños no lo lograba, hacía hasta citas especiales para que él se sienta aceptado. Sin embargo, al llegar al taller y haber entablado amistad en el grupo, me di cuenta que, al fin se sentía dentro de un grupo…Vi que mi hijo entablaba amistad con sus primos y podía expresar sus ideas y lo que pensaba en voz alta. Hoy en día si M está en desacuerdo con algo que ocurre en casa, lo habla…se siente seguro…me alegra ver que mi hijo tiene una opinión distinta a mi o a mi familia y saber que ya no, es más, un niño con temor a hablar y a ser escuchado”.

“Por otro lado, R vivía en su mundo y sin querer ser amigo de nadie, excepto con su hermano. R no socializaba ni conversaba en familia, era desesperante saber que si algo le aquejaba no era capaz de expresarlo, simplemente porque no quería tener contacto con nadie. Ir a las reuniones me hicieron dar cuenta que R tenía el mismo problema que M, no se sentía aceptado y peor aún, no quería hacer nada por resolverlo, sin embargo, poco a poco fue abriéndose con los niños;” Ahora R habla todo el día y pese a que no tiene filtro, prefiero que diga lo que siente y lo que quiere”

Asimismo, la señora L, nos acompaña desde el taller anterior, tiene una hija autista de cuatro años y esta vez, por obvias razones, asistió sola. Ella manifiesta lo siguiente:

“He conocido a Uds. y al grupo de madres de los chicos que van al taller y tenemos un lazo lindo de amistad y solidaridad sabiendo que sufrimos lo mismo, que somos distintas a las madres “comunes”, que tenemos más responsabilidades y más desafíos tal vez…aquí siempre aprendo y entiendo cosas nuevas cada vez… me nutren las experiencias de las otras madres y las charlas de los psicoanalistas que nos hacen despertar sobre temas que vemos de manera a veces muy ligera. De hecho, el tiempo nunca va a ser suficiente para entender y atender nuestras infinitas dudas y temas relacionados a cada etapa de vida de nuestros hijos. ¡Considero muy valioso se pueda retomar el próximo año…y ampliar las edades o tener un grupo de chiquis más peques!…Es increíble lo importante que es sentirse escuchado y aceptado, con estas reuniones semanales…hemos crecido. Espero que las reuniones continúen el próximo año, para seguir aprendiendo de ustedes y ponerlo en práctica con mis hijos, aún tengo muchas dudas e incógnitas que seguramente ustedes me ayudarían a resolver. Gracias por su tiempo para nosotros”

M, madre de P, expresa que: “…tener un espacio con otras madres…ha sido un soporte importantísimo, para escuchar, participar, sentirme acompañada y fortalecida en esta ruta compleja…contando para ello…con un staff de profesionales competentes y de alto nivel para realizar consultas y despejar dudas que siempre nos asaltan…nos ha facilitado valiosa información para ir adentrándonos en el mundo del asperger, nuevo para todas”. “P ha hecho grandes amigos en el taller, a pesar de la diferencia de edades y disfruta con ellos. Se entusiasma cada sábado, aunque haya temas que disfruta más y otros que tal vez no lo entusiasmen o hasta pueda que le disgusten…pero no se pierde por nada una reunión”. M remarca esto como un  logro ya que “P vive casi enclaustrado y conectado con la computadora o pegado al celular, sin socializar para nada y estos momentos de salir de ese encierro…de jugar, de reír y  de compartir, es como respirar otro aire y contactarse con otras personas, fuera del limitado espacio universitario en el que se desenvuelve y donde no se relaciona “…sin embargo,  paulatinamente …también ha empezado a mejorar…últimamente se “lanzó” a participar en un concurso de deletreo en el curso de inglés (spelling), sin avisar a nadie en casa y ganó el primer lugar, entre participantes de diversas aulas… y también vía redes, se comunica con sus compañeros de aula, para trabajos de la universidad… también  realiza con su padre tareas y aunque poco, comparte algunas cosas conmigo, a pesar de sus resistencias.

M sugiere “darle continuidad al taller…incluyendo a chicas …desarrollar temas vinculados a la higiene, las conductas adecuadas y la imagen…también realizar más salidas con los chicos a otros espacios y …mantener contacto vía Skype con G, (integrante del grupo) que pronto retornará a España, es un deseo compartido de todos”.

 

Declaración sobre el Psicoanálisis y el Autismo

Posted on Actualizado enn

Del Observatorio sobre Autismo de la Federación Americana de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana (FAPOL), de las tres Escuelas de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP) en América: Nueva Escuela Lacaniana (NEL), Escuela Brasilera de Psicoanálisis (EBP), Escuela de la Orientación Lacaniana (EOL).

28112018-Elida autismoEl psicoanálisis atiende el sufrimiento de un sujeto, reconociendo el gran esfuerzo que éste hace por encontrar tentativas íntimas de solución, a lo que vive como un tropiezo que conmueve sus certidumbres y su deseo de participar del goce de la vida con otros. Considera de esta manera que cada sujeto es diferente, cada uno es una excepción, cada dificultad es singular, única; cada cual tiene sus maneras de afrontar los impases inherentes o contingentes de la vida, y es esto lo que lo hace inigualable. Este principio de la clínica psicoanalítica, enmarca el encuentro del psicoanalista con el niño o el joven autista.

*****

  • El psicoanálisis concibe el autismo como un sufrimiento ante la dificultad que le representa el lenguaje, el lazo social, y la relación con el cuerpo y los objetos.

  • Parte de valorar que la palabra del autista tiene un peso fundamental y aunque algunos no disponen de lenguaje efectivo tienen siempre, algo para decirnos. Nuestra posición es de una escucha atenta y prudente, de respeto por el síntoma que cada autista presenta porque consideramos que cada uno tiene una manera personal de afrontar las dificultades de vivir y el sufrimiento que de allí se desprende. Es el reconocimiento que el psicoanálisis hace del sujeto como alguien que trabaja constantemente, sin tregua, intentando encontrar el modo de acercarse, de conectarse con el mundo sin tener que pagar el precio de su desaparición.

  • El psicoanalista cuando atiende a un sujeto autista intenta ubicar y acompañar cuál es la tentativa de solución que el autista ha encontrado para tratar su padecimiento, captar la función lógica de sus actos que escapa a todo entendimiento común y que lo sume en soledad. Es la apuesta por un intercambio inédito que genere las condiciones para consentir al acercamiento de otro, y así, a la ampliación posible del lazo con los demás.

*****

  • A diferencia de otra época, en la actualidad los índices de la presencia de personas con autismo en diversos ámbitos sociales son marcadamente elevados. La cuestión del autismo no había estado nunca en el primer plano de las políticas sociales, educativas y de salud. Ante la falta de consenso sobre la causa del autismo existen diversas ofertas de tratamiento, entre las que se cuenta el psicoanálisis.

  • El psicoanálisis no pretende un lugar privilegiado ni unilateral en la oferta del tratamiento del autista.

  • El psicoanálisis aboga por la necesidad del pensamiento abierto y plural, a partir del respeto por las diferencias, y por los ideales de una sociedad justa, que reclama el derecho a decidir del sujeto autista y su familia, sobre el tratamiento que considere más conveniente para su vida.

  • La intervención o incidencia en los debates sobre políticas estatales alrededor del autismo, debe partir del diálogo, del respeto y del consenso entre profesionales; como también del respeto por el testimonio de los padres y del mismo sujeto.

Seminario Internacional-Psicoanálisis con niños

Posted on Actualizado enn

nellima
En este Seminario Internacional la psicoanalista argentina Beatriz Udenio desarrollará :
– La transferencia, como concepto fundamental del psicoanálisis, que es también el pivote esencial por el que orientamos la clave de una cura psicoanalítica con un niño/a.
La perspectiva de hasta dónde llega el alcance de lo que esa relación posibilita, define el aspecto terapéutico que el psicoanálisis puede tener, y lo distingue de otros abordajes. Trazaremos los soportes de dicha concepción y su diferencia con aquellos otros.
– Tratará la evaluación y medicación en niños.

Jueves 24 y viernes 25 de noviembre
Horario los dos días: 7:00 – 10:00pm
Aula 201 Centro Cultural y Científico Universidad Peruana Cayetano Heredia
Av. Armendáriz 445, Miraflores
Mayor información: nel-lima@nel-lima.org
Teléfono:2432831