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Presentación Bitácora Lacaniana – 1

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Por María Hortensia Cárdenas

bitacora

Tengo a mi cargo la dirección de Bitácora Lacaniana y es un gusto tenerlos esta noche compartiendo la presentación de la revista junto con Fernando Gómez y Ani Bustamante. Bitácora Lacaniana es la revista de psicoanálisis de la Nueva Escuela Lacaniana – la NEL conocida así por sus siglas. Para quienes no conocen a la NEL se las presento brevemente. La NEL fue creada hace 15 por la Asociación Mundial de Psicoanálisis y desde entonces tiene una sede en Lima. Como su nombre lo indica, es una Escuela que, con la orientación lacaniana, tiene como objetivos la formación del analista y la difusión y extensión del psicoanálisis. Estos fines los realiza no solo en la ciudad de Lima, porque la NEL es una Escuela que tiene sedes en 16 ciudades en América que se encuentran en Bolivia, Ecuador, Colombia, Venezuela, Cuba, Guatemala, México y en los Estados Unidos en Miami. No voy a nombrar a las 16 ciudades, sería muy largo, pero pueden visitar la página web de la NEL para tener un panorama más amplio de la Escuela: nel-amp.org.

Bien, hecha la presentación de la Nueva Escuela Lacaniana pasemos ahora a la revista que aspira a ser uno de los medios de transmisión en la ciudad de lo que dice y hace el psicoanálisis. Si el motivo de esta presentación es el lanzamiento del cuarto número de la revista, quisiera hoy presentarla desde sus inicios. Bitácora Lacaniana es una publicación internacional, en ella se publican textos de los analistas de las diferentes sedes de la NEL pero también de analistas de otras Escuelas como en Argentina, Brasil, España, Francia, etc. Por medio de la revista buscamos introducir algo del movimiento psicoanalítico de orientación lacaniana en el mundo. Este movimiento se fundamenta en la enseñanza de Jacques Lacan quien, en la línea inaugurada por Freud, supo esclarecer la práctica y los fines del psicoanálisis.

¿Cómo podríamos resumir uno de los principales aportes de Lacan? Su enseñanza se distingue por la introducción de referencias de otros discursos científicos. Ustedes quizás saben que Freud buscaba que el psicoanálisis forme parte de las ciencias de la naturaleza. Sin embargo, más de un siglo después de su creación, el psicoanálisis está lejos de formar parte de la biología. Es importante destacar este aspecto. Cuando Lacan introdujo las referencias de la lingüística y de la lógica principalmente, recondujo al psicoanálisis a sus fundamentos.

Consideremos por un momento que en un análisis no sucede otra cosa que hablar: quien tiene la experiencia de un análisis pronto cae en la cuenta de cómo está sujetado de una manera muy singular a su decir y a sus dichos, que se inscribieron a partir de ciertas contingencias con las que construyó su destino. Entonces, es porque se habla que se pueden precisar y demostrar los efectos que el psicoanálisis produce, para cada uno de manera incomparable.

En la clínica psicoanalítica podemos ver cómo cada sujeto puede encontrar su solución propia al malestar que lo aqueja, más allá de lo que otros discursos identificatorios y normalizadores proponen como curación. Asistimos a un momento en la civilización donde la única certeza parece provenir de la ciencia que formula resultados generalizables. Y sin embargo, en la experiencia analítica cada sujeto busca una solución viable para lo que le hace sufrir. No se trata de la curación absoluta del síntoma, el psicoanálisis no promete eso ni eso es posible, sino de la reducción en cada caso de los estragos y de su transformación en algo más vivible. Un siglo después de la invención freudiana el psicoanálisis puede aun demostrar su vigencia desde el malestar contemporáneo, cuando argumenta en razón saber acoger los impasses que se producen por los modos de vivir y de satisfacerse sintomáticamente con molestia y sufrimiento, por los modos de goce en los sujetos que se manifiestan de una manera y con una dimensión completamente inéditas en el siglo XXI. Dos siglos atrás se hablaba de la búsqueda de la felicidad como el fin principal en la vida, hoy lo que se busca como un derecho es el goce (como dice Laurent en el primer número de la revista), situación que no deja de producir consecuencias insospechadas.

Quisiera destacar que Bitácora Lacaniana no es una revista dedicada exclusivamente a la práctica psicoanalítica. Encontrarán, sí, aportes importantes en esa línea porque hay que recordar siempre que el psicoanálisis es una práctica. Si quieren saber de qué se trata la praxis o el ejercicio del psicoanálisis busquen en las revistas especialmente los artículos sobre casos clínicos o los testimonios de lo que fue la experiencia de un análisis llevado hasta su final y el saldo de saber obtenido. El lector se sorprenderá con textos que dan cuenta de la formación del analista que se fundamenta en la experiencia de un análisis. Freud recomendó al analista analizarse y se convirtió en condición sine qua non; Lacan después definió al analista como el resultado de un análisis.

Pero Bitácora Lacaniana también tiene contribuciones significativas y de interés para otras disciplinas. Para demostrarlo quisiera ahora hacer un breve recuento del hilo conductor en los cuatro números publicados de la revista que ofrecemos hoy en la librería. La propuesta del primer número de Bitácora Lacaniana es presentar al psicoanálisis en el siglo XXI, como una reflexión sobre lo que el psicoanálisis puede argumentar sobre las consecuencias del malvivir de hoy, en este nuevo siglo, que no es como antes si tomamos en cuenta los cambios en el orden simbólico y en el modelo de civilización actual. ¿Cómo era antes y cómo es ahora? Los 30 textos publicados en la revista buscan abordar la pregunta; sus autores se acercan a este interrogante desde distintos rasgos y sesgos para   demostrar la actualidad del psicoanálisis y su fuerza social, muestran la implicación de los psicoanalistas en los problemas y en los síntomas de la época. Son textos que razonan desde la doctrina psicoanalítica, desde la práctica misma y sus vicisitudes, y desde la política de orientación lacaniana.

Leo algunos de los títulos de los textos a manera de provocación: “La lectura del inconsciente” o “¿Gays en análisis?”, dos excelentes textos de Jacques-Alain Miller. Otros títulos son: “El tratamiento de las elecciones forzadas de la pulsión”, “Una política para América Latina, con el psicoanálisis”, “La transferencia en la clínica de hoy”, “Tecnociencia y dimensión política de los síntomas contemporáneos”, “El analista de la clínica del sinthome”, “La sexualidad y el amor en el siglo XXI”, y otros.

El segundo número de la revista lleva como título “Satisfacciones del cuerpo”. El cuerpo goza en silencio y repite siempre, por fuera del sentido, la inscripción de una satisfacción imborrable. La fórmula hablar con el cuerpo permite abordar el encuentro contingente que fija un goce en el cuerpo, a partir del cual el ser hablante no puede más que producir síntomas y padecer la exigencia de los mismos. El acontecimiento de goce en el cuerpo, siempre contingente y traumático deja inscrita una marca primaria que se repite de manera vana y sin remedio produciendo efectos que afectan al amor y al deseo. El lector encontrará textos como “Los nuevos desórdenes del amor”, “Entre la protesta masculina y la aspiración a la feminidad”, “Hablar con el cuerpo en la obsesión”, “Género y cuerpo: el error común como defensa ante lo real”, “Lo femenino no solo es asunto de mujeres” (título de las pasadas Jornadas de la NEL que se realizaron aquí en Lima) o también “El fenómeno psicosomático, entre la medicina y el psicoanálisis”.

¿Lacan sabía de las mujeres? Sí, y mucho. En varias ocasiones se refirió a la literatura para despejar algo del misterio femenino. Pero Lacan supo precisar esa parte enigmática de la mujer que escapa a todo sentido. Ella tiene existencia también a partir de un goce que ella esconde y no puede decir, solo tener la experiencia de él en el cuerpo de un modo que la sobrepasa y la acerca más a lo real. El goce propiamente femenino, que Lacan aísla en el Seminario 20 –y pone como ejemplo la estatua de Bernini con el éxtasis de Santa Teresa, que ilustra la carátula del tercer número la revista titulado “El goce femenino”, es un goce que la hace ausente de sí misma; expresión de un goce que se basta a sí mismo–, es una experiencia que no puede ponerse en palabras y la extravía, goce que la coloca en el borde del agujero. El lector sabrá apreciar la lectura de estos títulos: “La homosexualidad femenina en plural, o cuando las histéricas prescinden de sus hombres de paja”, “Las mujeres y la violencia de nuestros tiempos”, “No toda mujer es Medea”, “Amores malos”, “¿Cómo hacerse partenaire de un niño autista?” y otros.

Finalmente este cuarto número de la revista trae textos como “La virilidad es un embuste”, “Feminidad y autorización del analista”, “Mi cuerpo y yo”, “El imperio de las imágenes y la adolescencia”, “¿Cómo se construye un cuerpo hoy?”, Maternidad blue, y 36 títulos más que podrán disfrutar.

Esta publicación es la expresión de una presencia constante del trabajo en la NEL, de la elaboración de saber de sus miembros, de una producción en la que subyace un no saber fundamental que motiva la investigación sobre la experiencia de un análisis. Es a ustedes a quienes nos dirigimos con esta revista, a ustedes que son susceptibles de seguir lo que la experiencia analítica enseña y transmite.

“Meteoro, Tribuna Lacaniana”

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ya está en línea:  meteoro.elp.org.es

tribuna lacanianaSe trata de una apuesta de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis por generar un espacio dedicado a la lectura que el psicoanálisis puede ofrecer del mundo contemporáneo, sus distintas expresiones, sus encrucijadas, sus síntomas.
Estaremos, para ello, más atentos al trazo de las escrituras de la actualidad que a los movimientos de su renovación efímera.
Fomentamos el diálogo del psicoanálisis con la sociedad civil, la cultura, las artes, la ciencia, la política, la cuestión pública, reivindicando la especificidad del discurso analítico. Esta especificidad apunta a los efectos del lenguaje sobre el sujeto y cómo estas operaciones se inscriben en un real, que no es el de la ciencia, rupturista en su isomorfismo con la naturaleza, que aparece siempre privado de sentido, agujero en el saber, clave misma de la experiencia analítica. Pretendemos así contribuir a una conversación posible sobre los avatares de la civilización de nuestro tiempo, articulando el psicoanálisis con la multiplicidad de discursos de la contemporaneidad.

Contenidos del número 1

“Presentación. Especificidad del Psicoanálisis”

Presentación,  por Manuel Montalbán

El big pharma y el enigma del deseo sexual femenino, por Santiago Castellanos

La técnica, la religión y sus víctimas, por Miquel Bassols

Tanto en la publicación como en la web que la aloja nos hemos inclinado por un formato intuitivo y ligero, con textos breves y directos, en miscelánea o sobre temas comunes. Una clave fundamental que manejamos para enriquecer el proyecto es abrir nuestras páginas a colaboradores de campos fronterizos, amigos del psicoanálisis en cada Sede y Comunidad de la Escuela, que quieran compartir su singular ejercicio de lectura. Nuestro correo de contacto para recibir propuestas de participación es: tribunalacaniana@gmail.com.

El equipo de Meteoro:

Santiago Castellanos (Presidente ELP)

Manuel Montalbán (Director de Meteoro)

Comité Editorial: Paloma Blanco, Laura Canedo, Gabriela Galarraga, Beatriz García, María Navarro, Oscar V. Ventura

Comité de Redacción: Ángela González, Dolores García de la Torre, Gustavo Dessal, Jesús Ambel, José Ángel Rodríguez, Juan Carlos Ríos, Mercedes de Francisco, Pedro Gras, Rosa Mª Calvet, Iñaki Viar, Xavier Esqué y Xavier Giner.

Entrevista a Antonio Di Ciaccia: analizante de Lacan

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LA OSCURIDAD DE JACQUES LACAN

por Doriano Fasoli, publicada originalmente en “El café ilustrado” N° 37-38 (2007)

Lacan

Antonio Di Ciaccia es Analista miembro de la Escuela de la Causa Freudiana de París, miembro de la Escuela Europea de Psicoanálisis (Sisep), y presidente del Instituto Freudiano de Roma. Es fundador del Instituto para niños psicóticos de Antenne 110 de Bruselas. Para Ed. Einaudi estableció la publicación en italiano de varios seminarios de Jacques Lacan. Dirige la revista del Campo Freudiano  “La Psicanalisi”

Doriano Fasoli:-Profesor Di Ciaccia, ¿cuándo y en qué circunstancias conoció personalmente a Lacan?

Di Ciaccia:-Hacia fines de los años sesenta había ido a estudiar psicología a la Universidad de Lovaina en Bélgica. En esa época, en la Universidad no se hacía otra cosa más que hablar de Lacan y el ambiente que frecuentaba estaba compuesto de jóvenes atraídos por el psicoanálisis. Con estos compañeros me había inscripto en las Jornadas de l’Ecole freudienne de Paris en el otoño de 1971, jornadas de estudio que como era habitual Lacan quería que fueran abiertas a todos y no reservadas exclusivamente a los psicoanalistas.

Finalizando una mañana, luego de la intervención de Safouan si mal no recuerdo, durante el debate, hice coraje y pedí la palabra. Coraje que luego me faltó por varios años. Dije algo en el micrófono; Lacan estaba saliendo de la sala por la puerta opuesta, lejos. A la noche, durante un refresco en l’Ecole freudienne de Paris, en rue Claude Bernard, veo a poca distancia a Lacan que caminaba entre la gran cantidad de gente. Le tomo la mano para saludarlo, él se da vuelta, me mira y me llama por mi nombre. Sorprendido le pregunté cómo sabía mi nombre. Me respondió que era yo quien lo había dicho cuando hablé finalizando la mañana. Y me dijo: “Usted ha dicho que un analista no es un analista delante de su propia mujer”. Era efectivamente la frase que yo había pronunciado. “Dígame, mi estimado, ¿a qué se dedica?” . Le respondí que era estudiante de psicología en la Universidad de Lovaina y que era sacerdote. Mis palabras le procuraron como una súbita alegría. “¿Sacerdote? ¿Estudiante en Lovaina? Dentro de unos días estaré en Lovaina y me gustaría que usted participase de los encuentros que haré allí”.
“Pero yo no soy analista” –dije -“ ¿y? -respondió. Arregló él mismo las cosas. Ahí mismo fue a buscar entre los presentes a Antoon Vergote, que estaba en compañía de Alphonse De Waelhens, ambos famosos profesores de la Universidad de Lovaina. El presidente de l’Ecole Belge de Psychanalyse -Vergote –debía ceder, luego de resistirse en vano, al pedido explícito de Lacan de que yo estuviera en esos encuentros. Así comenzó mi aventura junto a él.

AF:-Desde el punto de vista intelectual ¿qué representó Lacan en su vida? ¿fue con él que se analizó?

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