Inhibición, síntoma y angustia, de Nieves Soria

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Notas de Patricia Tagle.

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1) La estructura borromea da sostén a diversas formas en que el goce se satisface. (Bernardino, prólogo)

pregunta por el deseo del Otro; de allí que esta aproximación sea la de la clínica de la pregunta; distinguiendo, sin embargo, en el Seminario III el estatuto de la pregunta en la neurosis y en las psicosis (o bien hay una pregunta sin sujeto, o bien una respuesta antes de que se pueda plantear la pregunta).

2) La primera formalización que hace Lacan de la estructura es a partir del Seminario III; se sirve del aparato conceptual del grafo,  que da forma a la

El grafo del deseo es un aparato conceptual que privilegia lo simbólico, construido a partir de la lógica del significante: S1-S2

3) Hay otra vertiente de la enseñanza de Lacan, que desde el inicio intenta dar autonomía a los otros registros, aunque cobra más fuerza en sus últimos seminarios, en los que se va apoyar en el trípode freudiano: inhibición, síntoma y angustia. Freud en ese texto, que es más que nada un tratado sobre la angustia, señala que la estructura neurótica es una respuesta a la angustia de castración.

Tanto la inhibición como el síntoma van a ser abordados desde la perspectiva de la angustia. La inhibición es una detención de todo el movimiento con el fin de evitar el desarrollo de la angustia. El síntoma es efecto de la angustia acotada, como señal de castración. En el síntoma tenemos cierto desarrollo de la an

gustia, pero que lleva a la formación de síntoma, es decir que no se consigue sin un desarrollo previo de la angustia.

Hay otra vertiente de la angustia que deja de lado los vasallajes del yo y la castración, como la que se ve en las neurosis traumáticas, y que se puede calificar como angustia pura. Freud hace una distinción entre la angustia de castración y la angustia de muerte, que es cuando algo del narcicismo se desarma y tampoco está localizada la función de la falta; es lo que vemos en el ataque de pánico.

ia es con un acto que nos ponga en relación con nuestro deseo.Cuando la angustia funciona como señal, acomoda al sujeto respecto de la castración, respecto de la falta y entonces el sujeto o bien se inhibe, o bien hace un síntoma, o bien hace un acto. La posibilidad no neurótica de enfrentar la angust

4)  Lacan, Seminario La Angustia, retoma la tríada freudiana. Lacan presenta un esquema de doble entrada, que es triádico, y que ya abren un movimiento que no es binario y que no se reduce a la lógica del significante como el Grafo, y que va a

llevar a Lacan hasta R-S-I, y a la estructura del nudo borromeo, tomando estos tr

Inhibición → nominación de lo imaginarioes nombres freudianos –Inhibición, Síntoma y Angustia- como las tres nominaciones constitutivas del nudo:

Síntoma → nominación de lo simbólico

Angustia → nominación de lo real

Lacan va a terminar planteando que el nudo borromeo de tres no existe en tanto tal en el parlêtre: es una relación borromeana entre tres nominaciones (una imaginaria, una simbólica y una real) que está siempre fallada; y es la partic

ularidad que asume esa falla y su reparación lo que va a dar cuenta de los distintos tipos clínicos.

Lo propio de la estructura neurótica es que cada uno de los tres registros está relacionado con algún otro por la mediación de un tercero. A diferencia de las psicosis, donde hay interpenetración de los registros; en las neurosis se trata de mediación.

De allí la importancia que Lacan da al Nombre del Padre al principio de su enseñanza.Función de la nominación →anudamiento

Primera nominación / imaginaria

La nominación imaginaria, el sentido, detiene el lenguaje, lo simbólico, que puede ser una recta infinita. De allí lo fundamental de la inhibición, es necesario que en algún momento lo simbólico se detenga para constituir la estructura neurótica. Por eso en Freud la primera operación de constitución que se realiza en el ser hablante es el narcicismo. La primera función de anudamiento, de constitución, va a ser imaginaria, en donde la constitución del yo, del narcicismo, va a inhibir ese caos originario y fragmentario del autoerotismo.

Segunda nominación / simbólica

La nominación de los simbólico no es lo mismo que los simbólico, Lacan va a decir que es justamente el Nombre del Padre. Esta función hace que algo se despegue en el campo del significante, un significante amo, S1, que ordena, media entre imaginario y real; pone nombre a las cosas. La nominación de lo simbólico es referida al momento en que Adán le pone nombre a las cosas. La cosa, esa cosa que a la vez es una imagen, va a estar mediada por un nombre.

Tercera nominación / real

Lacan distingue el momento en que Adán pone nombre a las cosas, del momento de la creación, que es previo y en el que está en juego una nominación de lo real. Es cuando ese agujero que es Dios dice: “Yo soy lo que soy”. Ese “yo soy lo que soy” es un S1 que no remite a otra cosa, a un S2, sino a sí mismo. Por eso Lacan plantea que esa función de nominación es un agujero que escupe un nombre.

La nominación de lo real se ubica en ese momento angustioso en el cual algo surge de la nada.

En la nominación real estamos en el plano de la represión primaria y también de la identificación primaria, que es el momento de la incorporación del padre, de eso que Freud llamó introyección, y que va a dar lugar a una identificación que es primera respecto de las otras.

La nominación de lo real es difícil de aprehender, justamente porque no podemos abordarla ni en términos imaginarios, ni simbólicos. Algo empieza a ex – sistir,  a sostenerse afuera, es arrojado. Lacan sitúa la ex – sistencia en el registro de lo real, y al agujero en el registro de lo simbólico.

Agujero-simbólico

Consistencia-imaginario

Exsistencia -real

Cada una de estas nominaciones –que son constitutivas del nudo- a la vez participan de cada uno de los tres registros, de modo que cada registro tiene su consistencia, su agujero y a la vez ex/siste a los otros dos.

Esto posibilita referencias tales como, lo imaginario de lo real, lo simbólico de lo imaginario, etc.

5) Nudo Borromeo

No existe el nudo borromeo de tres en el parlêtre, entonces va a venir un cuarto a anudar esos tres que están sueltos, en la neurosis; o bien va a haber tipos de anudamientos no borromeos, como en las psicosis.

Lo interesante de RSI es que ese cuarto puede ser en sí mismo imaginario, simbólico o real, lo que va a dar lugar a los diferentes tipos de neurosis:

histeria→ anudada simbólicamente

neurosis obsesiva→ anudada imaginariamente

fobia→ anudada por lo real, es decir por la angustia (que no anuda mucho, de allí que en la fobia no se termine de capturar la estructura).

El nudo es para Lacan la estructura del parlêtre, no la representa, es la estructura misma.

El anudamiento borromeo consiste en que cada uno de los tres registros se relaciona con los otros dos en una relación de terceridad, ninguno se relaciona pura y exclusivamente con otro registro, siempre hay un tercero que está mediando. Esta función de mediación es fundamental en el nudo borromeo y en la estructura neurótica.

Tanto en la clínica de las neurosis como en la de las psicosis vamos a encontrar un lapsus del nudo, algún tipo de falla en lo que sería el anudamiento perfecto entre los tres registros. La diferencia está en que en las neurosis el lapsus se va a solucionar de una manera tal que el nudo sigue siendo borromeo, un nudo en el cual entre los dos registros siempre hay un tercero mediando.

Distinguimos neurosis y psicosis en función del tipo de lapsus: en las psicosis se trata de un tipo de lapsus que imposibilita el anudamiento borromeo, mientras que en la neurosis el lapsus suelta los tres registros, lo que posibilita el establecimiento de un nudo, o más precisamente de una cadena borromea.

6) Lacan va a agregar al nudo borromeo en cuanto tal los giros de los redondeles de cuerda:

Inhibición: Giro de lo imaginario sobre lo simbólico, se detiene el despliegue de lo simbólico

Síntoma: giro de lo simbólico sobre lo real, se produce el síntoma, que Lacan define como ex – sistencia del inconsciente

Angustia: giro de lo real sobre lo imaginario

Adicionalmente Lacan ubica el “sentido” entre lo imaginario y lo simbólico; el goce fálico (Jφ) entre real y simbólico; y el goce del Otro (JA), entre real e imaginario.

Grafos:

-p. 81 (duplicación de cada uno de los registros), neurosis

p. 67 (giro de cada redondel)

p. 77 (dibujarlo en la pizarra) – grafo completo del nudo

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